miércoles, 24 de febrero de 2016

XV. VIENTO DE CEDRO

No tendremos el recurso
a que se aferran los perros:
el ladrido que brinda amparo
y que al ladrido prologa,
trazo en depósito
para una cartografía
de terrores compartidos,
última soldadura
en la quiebra que a las sombras
los pasos extraños imponen.

Mal podremos apelar
al expediente del grito,
cuando empuñamos el miedo.

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