domingo, 5 de abril de 2020

III. CLOWN EN ESCABECHE

SONETO XVII

A UNA GORDA DE BANDERA

Era su masa agente de tal daño
que una falange de la antigua Grecia
no pasa de risible peripecia
al lado del rozar de su calcaño.

Eran las nalgas de un culo tamaño,
que el principio de Arquímedes desprecia,
sembrando la histeria en toda Venecia
al entrar en el mar a darse un baño.

Eran mudo volcán, quieto, en reposo,
alumnos velando el timbre de un aula,
las lorzas del panículo adiposo

que roto el corsé que hacía de jaula
causaron un tsunami tan furioso
que puso en fuga al Amadís de Gaula.

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